Realidad y fantasía

Publicat per Unknown | 22:49 | | 0 comentaris »



Entró en mi consulta algo cohibido como todos mis pacientes, le hice las preguntas de rigor: nombre, edad, estado civil... Tenía 39 años, soltero y sin compromiso como suele decirse en estos casos. Le pregunté por sus hobbies, es la mejor manera de que un paciente se tranquilice y se sienta cómodo, y transcurridos unos minutos le invité a que se tumbase en el diván y me contase el motivo de su visita:

- No puedo dejar de desnudar mentalmente a cualquier mujer que veo y me gusta - me soltó sin más.

- Y donde está el problema? si todo el mundo que le pasase esto viniese a mi consulta sería rico - me reí pensando que tenía ante mi a otro hipocondríaco.

- No lo entiende - contestó él y empezó a contarme su historia.

Me contó que ya en la adolescencia desarrolló una imaginación desbordante que aplicaba para fantasear con todas las chicas de la clase, pero pronto se cansó de ello, pues como las conocía, a todas les encotraba algún defecto. Así que empezó a desnudar a chicas desconocidas, mujeres con las que se cruzaba por la calle, a las que veía en la cola del cine, dependientas, mujeres tumbadas al sol de la playa, turistas con mirada perdida, actrices, top models, las desnudó a todas y con todas hizo el amor en millones de situaciones y de forma más apasionada incluso que en cualquier primera cita de película americana.

Con el tiempo y sin darse cuenta dejó de intentar conocer a mujeres, pues nunca con ninguna alcanzaba mínimamente lo que conseguía con tanta facilidad en su imaginación así que fue haciendo perezoso, pues como él decía, esto de agradar a una mujer es un coñazo.

- Estoy atrapado en mis fantasías - me dijo - y quiero que me ayude a recuperar mi vida.

Reflexioné sobre sus palabras y sin atreverme a mirarle a los ojos le dije apesadumbrado:

- Lo siento no puedo ayudarle. El código deontológico no me lo permite. Entiéndalo, yo trato gente infeliz con su vida que quiere recuperar sus fantasías.