En una secció de consells d'una revista per adolescents egípcia molt kitsch vaig trobar això:
Apreciada doctora Abd Salima,
Me llamo Fátima, tengo 17 años y vivo en un barrio obrero del Cairo. Mi família me ha educado en los valores del Corán y me considero una buena musulmana. Así desde la pubertad mis padres me impusieron la hijab, y yo la tomé con auténtico orgullo. Desde entonces, nunca he salido de casa sin ella, y desde entonces, absolutamente nadie, exceptuando mi família, ha visto el color de mi piel. Como buena creyente, sé que el velo es la vestimenta que permite que los hombres me aprecien por mi personalidad y por lo que digo antes que por mi apariencia física. Sé todo lo que dice el Corán al respeto y hasta hace poco nunca lo había cuestionado. Es más, veía con tristeza como mis compañeras de colegio se exhibían con coquetería ante los muchachos, las más rebeldes despojándose directamente del velo y exhibiendo su cuerpo impúdicamente, otras dejando caer distraídamente un mechón de su pelo, o levantándose con falsa timidez el velo unos segundos, y yo pensaba que eso nunca me ocurriría a mi. Pero este curso todo ha cambiado. Me gusta mucho un chico de la clase, y hace un par de meses que con cualquier pretexto nos escapamos de los amigos y nos damos largos paseos a solas. Unos días atrás me pidió que le enseñara mi rostro. Qué hago? Quiero mostrarme, ni que sea unos segundos, pero sé que la religión me prohibe mostrarme a nadie que no sea mi família. Le dije que no, y él no me ha vuelto a insistir. Ahora bien, yo deseo que me vea, y creo que el próximo viernes me levantaré el velo solo para él. Estoy confusa, y nerviosa y me gustaría que me diese un buen motivo para no hacerlo.
Apreciada Fátima,
Se te nota muy angustiada y no hay motivos para ello: eres una buena musulmana y decidas lo que decidas, lo continuarás siendo así que no temas. Me preguntas un buen motivo para no mostrarte ante tu amigo, y puesto que veo que los motivos religiosos por los que llevar el velo los conoces bien, te daré un motivo más personal basado en mi propia experiencia. Como he explicado en otras ocasiones, yo también llevo la hijab y al igual que tu, siempre la he llevado, y también hubo un tiempo en que estuve muy tentada de quitármelo, era durante el auge de un feminismo occidentalizado mal entendido en el que se creía que el velo era una herramienta de represión para la mujer. Yo nunca lo ví así, aunque admito que durante unos años tuve mis dudas, pero estas se disiparon por completo cuando despúés de casarme me mostré por primera vez ante mi marido. Ese es uno de los momentos más especiales de mi vida, y aún hoy cuando llego a casa y me quito el velo solo para él, recordamos ese instante y nos emocionamos. Este es mi principal motivo para llevar el velo: para mostrar mi amor por Allah y por mi marido, y es una satisfacción muy íntima para nosotros saber que solo sus ojos se han posado en mi, y que solo en mi se han posado sus ojos. Espero que esta reflexión te sirva.
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